Estas ahí, verdad? Como siempre, como tantas veces. Y yo contigo en la cima más alta del mundo. A lo lejos, el mar. El mar, azul, inmenso, profundo...

No hay nadie más, solamente los dos cogidos de la mano. Mi mano en tú mano, tú mano en mi mano. No hacen falta palabras entre tú y yo, con una mirada nos lo decimos todo.

Eso fue. Ya no es. Será? No lo sé... es mi utopía.